miércoles, 10 de diciembre de 2008

TERRORISMO, POLÍTICA, Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Llevan unos días los medios de comunicación muy activos con el tema del terrorismo y las detenciones, y tal...

Yo me llevo preguntando esos mismos días ¿Y por qué ahora? ¿Qué se nos escapa? ¿Es otra de las medidas de distracción de temas más candentes, ya que ahora preocupa más la crisis y el paro?

Aún recuerdo el 11M y esos famosos días (tal vez sólo horas, eso no lo recuerdo tan bien) en el que se nos vendió a la opinión pública que fue ETA y no otro tipo de malnacido quién perpetró ese brutal atentado, que tan hondo caló en la sociedad española en general que ni siquiera supimos sacar chistes de ello... aún no los hemos sacado. No hacía falta ser un lumbreras para, una vez calmado el fragor del momento, saber que o no era ETA, o su cúpula se había transformado. La desinformación de siempre.

Pero ahora, en plena crisis, comienzan a "descabezar" a la organización ibérica autóctona. La gente pensará que es que ahora se ha investigado y saben donde encontrarlos. Yo debo reconocer que soy muy mal pensado. Porque tengo demasiadas sospechas que eso se sabía ya desde tiempos preconstitucionales. No el policía de a pie, claro, que está para hacer lo que le digan y aguantar las milongas y picores de los de arriba. Pero sí las "altas esferas" que podían quedar a tomar un café y hacer sus reuniones con los cabecillas cuando les saliera del escaño. ¿Volvemos a la desinformación de siempre?

Por eso a mí, más que otra cosa, me escama. Me reafirmo: debo ser muy mal pensado. Los medios se hacen eco de las detenciones de diversa forma. ETA vuelve a estar de moda. Unos por las detenciones e informaciones pretendidamente nuevas que se obtienen, mientras que otros no pueden dejar de tirar piedras al tejado del gobierno... todo politizado. Así que vuelvo a preguntar ¿Por qué ahora?

Siento y huelo la manipulación en el aire. Pero ya os digo... yo es que soy muy mal pensado.

lunes, 8 de diciembre de 2008

EL SHOCK HIPOVOLÉMICO

Después de la entrada sobre la crisis y cómo afecta al sistema sanitario, vamos a dar una clase teórica para aquellos médicos que se dedican a eso de curar a la gente y, además, se jactan de ello sin ser cierto.

Hoy, niños y niñas, vamos a hablar del shock.

El shock se define como una situación MUY GRAVE y EVOLUTIVA, como consecuencia de la falta de aporte de sangre a los tejidos. Que sea muy grave no necesita aclaración. Evolutiva tampoco, pero es necesario decir que aquí el término hace referencia a que siempre irá a más, a menos que se intervenga adecuadamente, y puede derivar en la muerte de la persona afectada.


Su etiología (etiología = causa, para aquellos que no se han pasado 6 años en una facultad de medicina, y que parecen innecesarios para ejercer) puede ser diversa, y reciben distintos nombres:

Shock cardiogénico, cuando es el corazón el que no es capaz de hacer que la sangre llegue a todos los tejdos.

Shock anafiláctico, es ese divertido shock que se produce por alergias a ciertas sustancias (alérgenos, para los que sí han estudiado 6 años en una facultad de medicina, y están interesados en la gente).

Shock termodiferencial, que se produce por cambios muy bruscos de temperatura.

Shock séptico (sepsis = infección, para los que queráis descifrar la forma de hablar de ciertos medicuchos que se creen que hablando así a personas ajenas al mundo sanitario son mejores "doctores").

Estos son algunos ejemplos y tipos de shock, aunque el que hoy nos ocupa es el llamado hipovolémico, que es cuando hay un aporte insuficiente de sangre porque simplemente no hay suficiente sangre (entre otras causas, pero tampoco vamos a fastidiar con tonterías).

Pues bien, aunque las causas del shock hipovolémico pueden ser varias, es de lo más frecuente que sea por pérdida de sangre, o sea, por algún tipo de hemorragia. Su gravedad dependerá de:
la velocidad de pérdida de la sangre, del volumen de sangre perdido, del estado físico de la persona y de la edad de la misma, entre las más destacadas.

Si bien ya hemos comentado los diferentes tipos de shock que existen, los signos y síntomas de todos ellos (salvo excepciones y algunas diferencias) suelen ser los mismos. Al menos algunos coinciden. Lo digo por que a pesar que los que pongo a continuación son válidos para el hipovolémico, pueden ser aplicados a multitud de ellos:

- Resistencia a ser atendido
- Aumenta el pulso y las respiraciones
- Disminuye el relleno capilar
- Palidez, frialdad y piel sudorosa
- Disminuye el nivel de respuesta (llegando a la inconsciencia en casos severos)
- Disminuye la presión arterial
- Cianosis (color azulado) de labios y mucosas
- Pupilas arreactivas (no reaccionan ante la luz)
- Sed persistente

El relleno capilar es fácil de observar: Apretaos la uña del dedo gordo de la mano. Al retirar de repente la presión, veis que durante unos instantes la base de la uña se ha quedado pálida, blanca, pero enseguida ha vuelto a tomar el color rosado. Eso es el relleno capilar. Si tarda mucho en recuperar el color, es que hay poca sangre para rellenarlo, o le cuesta llegar (con mucho frío en las manos también pasa).

Conforme se van perdiendo mililitros de sangre, los síntomas se van agravando. En la siguiente tabla está el resumen.


FC: Frecuencia Cardíaca (pulsaciones);

ppm: pulsaciones por minuto;

FR: Frecuencia respiratoria;

rpm: Respiraciones por minuto

¿Qué hay que hacer si nos encontramos ante un caso así? Pues lo siguiente:

- Mantener la vía aérea
- Que la persona respire aire lo más puro posible
- Tratar las causas, si es posible
- Posición antishock
- Evitar pérdida de calor
- Traslado a un centro sanitario



Lo de mantener la vía aérea es evitar que la persona se atragante, o que la lengua le caiga hacia atrás, impidiéndole respirar.

Esto lo sabe hacer todo el alumnado de los cursos de Primeros Auxilios que imparto. No son médicos. No son enfermeros. Son gente que se preocupan por saber actuar ante ciertas circunstancias que a veces son fáciles de resolver, y que sin una resolución rápida pueden acarrear serios problemas.

En Cruz Roja la duración de estos cursos son de unas 40 horas. No son 6 años de medicina y una especialidad de otros 4. Son 40 horas. Sólo 40 horas. Unas horas en las que todas las personas que han pasado por estos cursos y han prestado un mínimo de atención hubieran sabido identificar un posible shock.
Y lo digo por esos médicos y personal de enfermería que sin utilizar un fonendoscopio, un esfigmomanómetro (un aparato de la tensión), un glucómetro (el aparatito de hacer la prueba del azúcar), es decir, esos aparatos que van en toda ambulancia, DIAGNOSTICAN UN SHOCK HIPOVOLÉMICO GRAVE COMO UNA BAJADA DE AZÚCAR.

Luego nos quejamos de las agresiones... yo hubiera quemado la ambulancia con todo el personal dentro si se lo hacen a algún familiar mío y muere.

Ojalá esto se denuncie. Ojalá el matasanos que no se preocupó en hacer una prueba diagnóstica de 20 segundos no vuelva a ejercer, o lo haga sabiendo la responsabilidad que tiene.

La de médicos con ganas y competentes que hay en el paro. Vaya basura que hay ejerciendo (no todos, afortunadamente).

viernes, 5 de diciembre de 2008

CRISIS EN LA SANIDAD PÚBLICA

Antes de nada, debo comenzar confensando una gran ignorancia sobre las finanzas y las cosas de economía. Pero hay cosas que sí sé.
Sé de buena tinta que han disminuido los equipos sanitarios, al menos en Huelva provincia, tanto en la zona conocida como Condado y la de Campiña. Nada me hace sospechar que no ocurra lo mismo en todos lados.

Sé que no se está contratando a todo el mundo que hace falta. Ni tan siquiera se están cubriendo los permisos sin sueldo, que son esos permisos que el personal se toma (previa autorización, por supuesto) y que no los cobras. Pues no pagan ni con el dinero que esta persona deja de ganar... más ahorro.

Sé que nunca jamás la bolsa de contratación ha estado tan alta en estas fechas, y me han comentado gente de dentro que, pese a que el año pasado hacía ya 20 días que tenía firmado el contrato, este año ni me piense que voy a trabajar de temporero de la sanidad en Navidad.

Sé también que la Sanidad, a través de sus gerentes, pretende ahorrar, pero que estos mismos gerentes ahorran en cosas absurdas y necesarias, y derrochan en maquinaria de laboratorio cuyos reactivos son más caros y menos fiables... no quiero pensar mal de los acuerdos de esas empresas fabricantes de los reactivos con estos señores de gerencia.
Sé también que los presupuestos sanitarios son aprobados por año fiscal... y en enero de este año no había crisis.

Por eso debo reconocer mi ignorancia de temas financieros... porque ¿quién puñetas se ha quedado entonces con el dinero?

Je... pues si creen que van a ahorrar en personal, les recuerdo a todos (usuarios, personal y jefazos) un par de cosillas:
1) Las personas enferman igual. Es decir, no por estar en crisis, la gente va a ponerse menos mala. Más bien al contrario. Así que, ¿qué pasará cuando el personal se queme más de lo que está por sobrecarga de trabajo? Infórmense ustedes sobre lo que es el "burnout". Es interesante.
2) Usted, señor gerente, también es persona, aunque se crea uno de los personajes de Eliot Ness y no lo demuestre mucho. Usted, por lo tanto, también tiene posibilidades de enfermar (aunque no visite nefrología, que tiene el riñón cubierto). También sabemos que irá a la sanidad privada.
Pero en fin... como dije, soy un ignorante.
Gracias, Forges... eres un "mostruo".

miércoles, 3 de diciembre de 2008

POCOS EXPERIMENTAN EL DOLOR DE LA MUERTE DE UN MÚSCULO

Con la frase del título del post el señor Hugh Laurie, en el episodio titulado "Tres historias" de la segunda temporada de "House M.D", hace referencia al dolor que él mismo sintió en su pierna, y que aún siente. Debo discrepar de esa frase, pues a fin de cuentas el dolor del infarto de miocardio es sencillamente eso, la muerte de parte de un músculo (el corazón), a veces de todo él, y por desgracia no es tan infrecuente.


Yo hice mis pinitos una vez, en la consulta, haciendo lo que el Dr. Gregory suele hacer: Dejar a la gente un poco como diciendo "vaya plancha". Es cierto que en la realidad un médico como tal personaje duraría bien poco, al menos en una consulta privada (que médicos con mala leche en los hospitales públicos haylos). Lo cierto es que el actor interpreta a alguien no con mala leche, sino más bien amargado. Sin más rodeos, la anécdota sería la siguiente:

Un paciente(como gusta llamar a la gente la sanidad) acude a la consulta con una ulceración (como una rozadura por zapato) en ese mismo sitio del mencionado zapato. Se le ralizan las curas pertinentes, y muy lentamente, parece que la cosa va a mejor, hasta que llega a la consulta del médico con un nuevo síntoma.

- Ahora no es la úlcera lo que me duele -comenta-, sino el talón.

El médico lo examina, y obseva el talón rojo, doloroso al tacto...

-Vaya por dios. Parece que puede ser que se haya infectado, pero el riego desde luego parece estar comprometido... le derivaremos al hospital, a cirugía vascular, por si fuera necesario algún tipo de intervención.

En esto entré yo, y el hombre, preocupado, al preguntarle que qué tal iba la herida, me cuenta toda la película. Le observo el pié y le digo...

-¿Y esto le pasa desde que comenzaron las curas del talón?

-Sí, un par de días después, aunque el primero ya empezó a dolerme un poco-responde él.

-¿Justo desde el momento en que comienza a USAR LOS ZAPATOS EN CHANCLA? ... le recomiendo que use unas zapatillas...

A los dos días, que vino a la cura, me dijo que se encontraba perfectamente del pie... ya usaba zapatillas.

Todo esto me sirve para decir que hoy me siento un poquito más como el personaje. Estoy cojo. Mi músculo (uno de los gemelos) no ha muerto, pero se ha desgarrado de arriba abajo. Y duele. Me pregunto qué impresión habría tenido ese hombre si un tipo cojo con barba le suelta eso (aunque una vez me lo encontré por la calle y ya me lo comentó, ya que era seguidor de la serie).

Gregory House no se caracteriza por su sentido común (más bien se caracteriza por la contraposición de dos de sus sentidos (el gran olfato que tiene para calar a la gente y el poco tacto que tiene), pero es algo que en la vida se debería deponer más en práctica... no el poco tacto, el sentido común (se entiende).


Saludos, y cuidaos mucho todos.

martes, 2 de diciembre de 2008

LA CANCIÓN VERGONZOSA

Pues como Mediabaldosa me ha nominado en su blog (dale muchos besos a la señorita mofletes de mi parte), no puedo rehusar tan amable invitación, aunque es complejo decir que me molaba sólo UNA. Dado que me crié con los payasos de la tele, Juan Pardo y ABBA (Lileth dice que al menos esta última se escapaba de la quema)... ¿quien podía tener una adolescencia musical normal?

Como habrán podido adivinar, el meme trata de nombrar esa canción que molaba tela en la adolescencia, y que ahora da vergüencilla reconocer que te gustaba.

Casi no la recuerdo yo, lo de la adolescencia, menos la música que por entonces se oía... aunque yo escuchaba lo de años atrás. Pero creo que esta le podría dar vegüencilla a cualquiera.

(Sorpresa... quien quiera saberlo, que clique aquí)

EDITADO: La verdad, es que aún me gusta.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

GEOLOGÍA: GREATEST HITS

En mi experiencia "vidil", es decir, las cosas que he ido haciendo por esta vida, no puedo olvidar aquel año en que estuve matriculado en una carrera harto interesante y de cierta dificultad (en especial las matemáticas, como en casi todas las carreras): geología. Véase que escribo "estuve matriculado" y no "que estudié", por hacer honor a la verdad. Fue un año fantástico, justo antes de mi periplo castrense, que también tuvo su aquel, pero que no viene al caso salvo para indicar que durante ese tiempo TAMBIÉN me pasé por esa facultad. Aún recuerdo a la gente de esa época, la misma que conocí a Lileth. Pero existen anécdotas difíciles de borrar de mi memoria bastante nula.

Imaginaos un edificio, más bien vejete, con pinta de cortijo, en un área partada de un pueblo de Huelva, cerca de la Rábida. Allí estaba ubicada la Facultad de Ciencias Experimentales, entre ellas, geología, de las que relato ciertas anécdotas y recuerdos.

Como aquella vez que, tratando de escapar de cierta persona, que me quería devolver 5 duretes de una caja de cerillas, tropecé con una señal de tráfico y caí todo lo largo que era yo... de boca... en la carretera... justo delante de un autobús, que evidentemente frenó a tiempo. La cara del chófer era un poema... de Quevedo, me atrevería a decir, pues era entre "están idiotizados" y "no me lo pueo creer". Estuvo allí parado un rato, ya que aquí el que suscribe, no podía levantarse. No me hice daño, pero la risa me aflojó toda musculatura que no sirviera para el movimiento espasmódico de la misma, igual que nadie podía acudir en mi ayuda, no por negar el derecho de auxilio, sino por estar en la misma tesitura que yo.

También recuerdo ese chiste que una chica afirmó rotundamente que "no se reiría", y justo en mitad del mismo le entró la risa floja. Debo decir en su defensa que era uno de esos chistes que requieren preparación y cierta interpretación, como otros tantos que están en mi obsoleto e irrisorio repertorio. No se esperaba la pobre tan "inusual" puesta en escena.

S, B, T, MM, MJ, MA, L, R, O... y tantos otros a los que les di la lata. Como aquella vez que en mitad de una clase de ¿sedimentos era?... el caso es que la profe era la de más mala leche de la facultad... pues se me ocurre entrar por la ventana, saltar por encima de las mesas, rodando, hasta sentarme al lado de S. Decirle a la profe que no se preocupara por mí, que ella a lo suyo, y gritarle a S y allegados que les esperaba en la cata (antes se estilaba hacer muchas de estas cosas, especialemnte en Geo). Despedirme, y saltar cual paraca otra vez por la ventana, dejando de color rojo y con la cabeza gacha en plan "tierra trágame" a mis compis. Supe después que la profe preguntó si me conocían, y si me encontraba bien, a lo que todos al unísono respondieron que "no". Se jugaban el aprobado.

Lo mejor era esa fiesta de San Alberto, patrón de geología (que bien podría haber sido por aquellas fechas el mismísimo Baco) que hacíamos correr el alcohol (bueno, sí.... y refrescos, y zumos y agua... que no todos eramos unos alcohólicos anónimos... nos conocíamos todos) y las viandas barbacorenses a raudales, en medio de una festividad y compañerismo raramente igualable... auqnue lo mejor eran los cotilleos de después.

En fin... buenos tiempos aquellos, en que fabriqué con dos sillas un tacatá y me pasée así por todos los pasillos del edificio, los pequeños hurtos de L, que se quedaba las piedras radioactivas y luego saltaban los contadores esos a su paso, las fiambreras con la comida casera y las albóndigas con la salsa hecha gelatina, las tardes con el PC Fútbol, los episodios del Goku en mitad del pasillo, las reacciones químicas en los cuartos de baño cuando las limpiadoras echaban lejía, previa introducción por parte (otra vez) de L de agua fuerte en el agua del vater...

Como veis, cuando hablamos de delincuentes en las aulas y que qué mal educados están los niños de hoy en día... pues... bueno... creo que los tiempos no han cambiado tanto. Aunque no llegamos a los extremos de lo que le ocurre a Pando, la pobre, que la llevo en el alma.

sábado, 22 de noviembre de 2008

CRÓNICAS DE MI BARRIO II

Hace unos días Lileth y yo estábamos a punto de salir con el coche con un rumbo indeterminado, cuando, en mi calle, se escucha un alarido:

- JUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!!!!!

Una señora bastante mayor bajo un balcón, cual juglar medieval, gritaba a pleno pulmón este nombre. Lileth se la quedó mirando. La curiosidad la dominaba cuando ya no pudo más y me preguntó: "¿que hace?.

- Llamar a Juan. Respondí yo, tranquila y anodinamente.

Pero Lileth, lo que realmente quería saber no era a quién llamaba o lo que hacía en sí (lo cual era evidente). Lo que Lileth no podía entender era algo de difícil compresión y aún más difícil explicación

Recurrí a la manida explicación antropológica de la costumbre, del rito popular de dar una voz para ver si se asoma a la ventana del 4º piso la persona invocada. Una especie de llamada gutural que hace que ciertos individuos de la misma especie acudan a la lejana voz, por lo general conocida, para iniciar el complejo proceso de la comunicación entre miembros de una misma especie. Pero realmente no explicaba en esencia la incógnita mayor que a todos nos pasó por la cabeza.

¿POR QUÉ NO USABA EL PORTERO AUTOMÁTICO?

Allí la dejamos, gritando.

Mientras nos alejábamos, recordé la anécdota de una sobrina que, con pocos años de edad, se le pidió que llamara al ascensor, para ver cómo pulsaba el botoncito y la niña sorprendió con un "Asshensóoooo.... meeeeeen!!!"