domingo, 2 de noviembre de 2008
LOS AMIGOS PECULIARES
Ella puede hablar de sus cosas, y yo de las mías. Por ejemplo, una noche, así, sin más, me asaltaron pensamientos que me preocuparon en ese momento... Y anuncié voz en alto:
- Jo... qué mal estoy en política internacional.
La cosa iba de que no recordaba de qué país era la tal Chi Pilingui (así llamo yo, por facilitar mi memoria que es similar a la de Dori -la pececilla de "Buscando a Nemo"-, a la destacada política israelí Tzipi Livni).
La cosa es que, al ser unos frikis natos, nos solemos rodear de amistades peculiares, lo cual (dicho sea de paso) nos mola tela.
Recordar que tenemos amiguetes cuyas anécdotas podríamos resumir en el título "Aquella vez que llamé a los bomberos para que no vinieran", algo que prometo contar algún día, si él mismo no se decide.
A todos nos gusta sentirnos diferentes alguna vez, y pasar inadvertidos en otras. Nuestros amigos son todos así... muy peculiares, pero que no destacan a simple vista en la muchedumbre... aunque, ahora que lo pienso, no todos pasan tan desapercibidos.
En fin. Esta entrada no pretende ser otra cosa que un sentido recuerdo para todos mis amigos de toda la vida y que, en mi fase antisocial, no llamo, no escribo, no hablo con ellos (o ellas) desde hace cienes y cienes de años.
No me olvido... pero soy un descastao.
jueves, 23 de octubre de 2008
PRURITO ANAL
¿Mad Max? ¡No! Cualquier día en cualquier carretera, como la que une Palos de la Fra. y Mazagón, por ejemplo.Por eso, señores de la DGT, no repartan panfletos, ni hagan campañas de publicidad impactantes ni nada de eso. Repartan pomadas antihistamínicas, que alivien el picor cual Hemoal alivian las almorranas (perdón, hemorroides, que últimamente la gente está muy sensible). Así aliviarán los picores de culo (perdón, ano) y la gente conducirá según el código de la circulación.

Mientras tanto, seguiremos conduciendo mal, porque a veces esta es la forma más segura de conducir (Si no coges recto en las rotondas, lo más probables es que alguien te intente sobrepasar y se te "lleve puesto").
sábado, 11 de octubre de 2008
MEME TRINA
Comencemos:
Inventé un chiste y nadie se rió ... de echo, me pasa contínuamente... eso de la "monología" no es lo mío. El humor, tal vez tampoco: en lugar d emejorar con los años, empeoro.
Me peiné a lo Colón ... No... decididamente, nunca me he peinado a lo Colón... de hecho, mis intentos derivan invariablemente a no peinarme en absoluto.
Yo voté a Finlandia en Eurovisión .... El "thelevouting" no e slo mío... lo veo, decido quien me gusta y quien no, critico con Lileth... pero el euro del mensaje me lo ahorro para el bar.
Yo me hice fotos sexis en un fotomatón .... jamás me he fotografiado en un fotomatón.
Me compré un gym-power ... No me lo compré, y no por falta de ganas. Soy carne de teletienda... pero me compré un gym cube que es la pera.
Yo subí a bailar a la barra de un bar ... pues no, la barra del bar la he usado para cosas más sibaritas.
Yo lloré con Titanic ... ¿y reirse no cuenta?
Empecé una conga y nadie me siguió ... No... esas cosas no creo que las haga nunca
Yo me tatué a Ivan Campo .... No llevo ningún tatuaje... en todo caso, primero va Camarón.
Yo me dejé bigote para salir de marcha ... Y la barba entera... pero por pereza, más que nada.
Yo salí voluntario a que me hipnotizaran .... He sido militar. He salido voluntario y "voluntario" infinidad de veces, y si no ha sido apra ser hipnotizado es porque la ocasión no se ha presentado.
¿Y tú que me cuentas, Akli? ¿Y tú, Pando?
domingo, 21 de septiembre de 2008
MI JUVENTUD MÁS FASHION
Desde mi más tierna infancia, he sido objeto de deseo. He de reconocer que cuando era un chavalín de menos de un metro, era guapo. Incluso he cambiado de look sin proponérmelo y de manera natural: nací con el pelo negro zaino, patillas hasta el mentón y mu rojo, cual Hellboy. Pero eso duró poco. La piel se puso blanquita y perdí ese primer pelo pasando a tener otro rizado y rubio. Al tiempo optó mi naturaleza por un pelirojo, que aún conservo en ciertas partes cobrizas de mi barba. Ahora, mi pelo es castaño oscuro y liso, aunque tiende a "arremolinarse" en las patillas y el cogote. ¡Aprende Rupert, que lo mío es natural!A mi madre no le molaba demasiado el rizado, y aprovechaba que mi tía me sacaba de paseo (como a los perrillos chicos) para pegarme tirones del pelo con el cepillo para alisármelo. Lo recuerdo, sí, y aún me duele la cabeza sólo de pensarlo. Así que, cuando salía por la puerta con mi tía, a la cual sí que le gustaban los rizos, con las manos me batía fuertemente la cabeza para recuperar el rizo. También son ganas de fastidiar a una criatura indefensa.
Mi madre no parece haber penetrado mucho en mi psicología infantil. Ya de más mayorcito, cuando iba al "cole de los mayores", mi madre me compró un pantalón impermeable. Yo era... digamos... revoltosillo. Así que en días de lluvia mi madre más que impermeable pretendía ponerme estanco. Los pantalones esos eran del color del uniforme (yo iba a un cole con uniforme, sí) pero parecían de cuero. Mi progenitora estaba acojonadita, con perdón, por mi reacción ante el pantalón. Su sorpresa fue que, al verlos, me los encasqueté ipso facto y me puse a saltar y cantar por toda la casa como Miguel Ríos. Mi "solo" de la versión personal del "Bievenidos" despejaron cualquier duda sobre si me pondría el pantalón o no.
Hoy en día, posiblemente, hubiera tomado otros referentes respecto al cuero... ¡Qué sabio es el destino, de no darme a conocer a este Logan hasta más mayorcito!
De todas formas, supongo que con lo que habéis leído ya os resultará más comprensible mi aversión hacia las tendencias y las modas. Comprendo que no puedo ser un "Judas" (como me decía mi abuelita) y debo ir arreglado a ciertos actos. Pero Lileth os puede confirmar el problema y los quebraderos de cabeza por encontrar algo acorde conmigo y que no de el cante en las BBC. Y créanme si les digo que estoy muy mejoradito (al menos ya no uso el chándal si no e spara deporte).
Odio los trajes "arreglados".
No sé peinarme, pues visto lo visto le perdí todo interés por aprender. La información que recibía es ¿para qué peinarme, si luego me despeino?
Nadie comprende mis gustos, y mis traumas infantiles.
Quiero ser libre, librarme de tendencias, ir a contracorriente.
Entiendo que no puedo, pero lo intento.
PD: gracias a Lileth por el asesoramiento respecto al nombre de ciertos adornos de las prendas y colores varios.
jueves, 18 de septiembre de 2008
PERO... ¿QUIÉN INVENTÓ EL ESTRÉS?
- Ratita, ratita... -preguntó Selye a la ratita presumida.- ¿Te quieres casar conmigo? ...Y claro, la ratita se estresó
Esta gente, en pariencia, y tras muchas pruebas de esas que todo médico que se precie manda (radiografías, pinchazos, tubitos por orificios y demás mandangas) no padecían ningún trastorno, enfermedad ni nada. Estaban sanas, pero estas personas seguían sintiéndose mal. Esto lo llamó algo así como "síndrome de estar sólo enfermo".
Resumiendo:
Tras muchas deliberaciones y comidas de coco de este buen señor (y colaboradores, seguro, que siempre nos olvidamos de ellos y a fin de cuentas son los que más curran) llegó a una conclusión que, aunque con algún cambio y crítica, permanece hasta nuestros días: la gente soporta agresiones (físicas o psíquicas) a lo largo de su vida diaria, y debe adaptarse a ellas. En el momento en que estas agresiones te superan, ya sea porque son muy fuertes, muy continuas, o ambas cosas, el cuerpo pierde esa capacidad de adaptación y te sientes enfermo. A esta teoría se le llamó SAG (Síndrome de Adaptación General) y es lo que ha llevado a nuestros días a las distintas formulaciones y teorías del estrés.
Este señor habló de que estaba implicado el eje hipotálamo-nosequéadrenal y ACTH y otras cosas que no tengo intención de contar aquí, pero me parece interesante a veces contar estas cosas (espero satisfacer la curiosidad de Lileth, y que a Pando le cunda).
Saludillos.
martes, 16 de septiembre de 2008
SI YO FUERA EL TÍTULO DE UNA CANCIÓN
Al igual que en “entrevista con el vampiro” (la película), puedo decir eso de nací, crecí… rodeado de música como “los payasos de la tele”, Enrique y Ana, Juan Pardo, la década prodigiosa y otros tantos del panorama musical, que en la época eran… digamos… socialmente aceptados, aunque hoy en día injustamente incomprendidos.
Lileth me dijo, aunque no en su blog, que a ver si hacía lo del memo o algo así… esas cosas que se pasan de blog en blog, vamos. Y, literalmente (por lo de memo), aquí está. Aún sin nominación.
Lileth, que junto con Akliman en música no hay quien los pare (hay que verlos juntos en un bar, viendo la pantalla de los vídeos musicales, discutiendo sobre el año en que el grupo sacó la canción y esas cosas) me dejarían a la altura del betún. Sin embargo, una vez conseguí que Lileth me mirara con cejas arqueadas, a lo Spock de Star Trek, cuando comencé a cantar cierta canción que ella no se sabía. No sé si con eso me gané su respeto, o simplemente le entró miedito… la canción era “la banda borracha” de ese genio inimitable, atemporal, un monstruo igualmente incomprendido, Luis Aguilé.

1.- ¿Eres hombre o mujer? El tío Calambres.
2.- Descríbete: Soy como tú deseas.
3.- ¿Qué sienten las personas acerca de tí? Embustero y bailarín
4.- ¿Cómo te sientes? Yo ya estoy harto.
5.- ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental? Qué será, será.
6.- Describe tu actual relación con tu novio/pretendiente: Te quiero, no lo olvides.
7.- ¿Dónde quieres estar ahora? Venus.
8.- ¿Cómo eres respecto al amor? En un rincón del alma.
9.- ¿Cómo es tu vida? El preso número 9.
10.- ¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo? Yo sé.
11.- Escribe una cita o frase famosa: Los que dicen que yo no trabajo no han visto los callos que tengo en las manos: me los hice jugando a los dados, sirviendo en la copa y pidiendo prestao. ¡Ay! Qué envidia que tiene la gente de los que vivimos de forma decente.
12.- Ahora, despídete: Déjenme en paz.
martes, 9 de septiembre de 2008
DOLOR... MUCHO DOLOR...
Dicen que el deporte es salud. Supongo que el que dijo esto lo hizo desde la silla de su despecho. Porque además, estoy convencido de que era un hombre, con su pucha cervecera, manteniendo una risa absolutamente sarcástica mientras pensaba: "y el que se lo crea que corra a traerme una tapa para mi cerveza".

Sí, he cambiado de hábitos de vida. En general me va bien. No paso hambre, voy poniéndome a tono... Tampoco me noto más cansado de lo habitual, aunque el 98% de mi ADN haya mutado a marmota desde hace años. Y sí, he comenzado a hacer ejercicio regularmente. Lo de "regularmente" lo digo en un amplio sentido de la palabra, pues no sólo es que lo haga de forma asidua, sino que lo hago francamente regular, por no decir mal, debido a mi forma física. ¿He nombrado ya a las marmotas? En fin...
Pero, un buen día, cuando pensé eso de "ya empiezo a notar que cierta musculatura resucita" comienzo a notar... dolor.... mucho dolor. El fantasma de las agujetas, (y no otros que yo me se) hace su aparición de la forma más bruta. Noto como si los tendones se desgarrasen. Es posible que la musculatura resucite, pero yo parece que ando con un rigor mortis penoso. Olvidé que cierto tipo de ejercicio no lo había realizado aún... y eso acabó en el desastre. Llevo tres días sin poder estirar los brazos. Por fortuna, eso está pasando ya.

Comenzaré nuevamente y poco a poco. No me rindo. Desataré de la maraña de adipocitos rellenos al boina verde que hubo en mí. Con barba incluida, por supuesto.
El ejercicio me ayudará a mantener mi metabolismo, a coger fuerza, forma y fondo... a eliminar mi ADN animal (sí, el de marmota) y sustituirlo por el de persona... aunque un poco vaguillo (a ver, tampoco hay que ser tan drásticos). Sí, venceré estas agujetas... y las siguientes.... y las otras....
¿Quién dijo miedo?