Tras la arqueología familiar, llega la siguiente entrega de esta saga.
25 años sin limpiar un pozo, son muchos años. El agua se filtra en la tierra, pero arrastra consigo las partículas arcillosas y va taponando tanto el manantial como el fondo del pozo. Para ello, hay que limpiarlo de vez en cuando. Ese "cuando" es "ahora" en nuestro caso.
Así que, bienvenidos a "BRICOMANÍA FAMILIAR".
¿Conocen el "efecto venturi"?
http://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Venturi
Básicamente, y entre otras cosas más sofisticadas, dice que al pasar un fluido (una corriente) crea una presión negativa que hace que otro fluido vaya detrás. O sea, que si pasas un chorro de aire a través de un tubo, el agüita se irá detrás. Por ese principio mismo funcionan los aerógrafos (pistolitas de pintura).
http://www.aerografiaonline.com/tutorial/aerografo.htm
Pues bien, después de unir las manqueras de extracción de agua (el que sea bombero sabe lo que pesa eso) al artefacto, y enroscar firmemente la otra manguera que debía introducir el aire, metimos todo el conjunto 50 metros todos para abajo. Parece que no, pero pesa... y bajar no es el problema... lo malo está en subir.
La maniobra fue un éxito: volcamos el agua de un pozo a otro (que utilizamos más de aljibe que de pozo, pues no tiene un manantial que lo alimente), arcilla de pizarra incluida. Le dimos más metros (unos 4) de agua limpita al más profundo, y ensuciamos el pequeño, pero que es más fácil de limpiar, y sólo lo usamos para riego y otros menesteres que no requieren agua potable.
Ya sólo falta introducir la nueva bomba, que será en breve.
lunes, 28 de enero de 2008
sábado, 19 de enero de 2008
ARQUEOLOGÍA FAMILIAR
Es algo que me gusta. Como estudiante de antropología, será una de mis asignaturas de libre configuración: arqueología.
Hoy nos hemos reunido una "cuadrilla" familiar, para extraer la bomba que, durante la nada desdeñable tira de años contados en lustros (5 lustros para ser más exactos), nos ha extraído agua del pozo y ha llenado depósitos, piscinas, calmado nuestra sed, satisfecho nuestra higiene, y tantas otras cosas necesarias... el agua, ese líquido elemento tan esencial en nuestra existencia.
Pero claro, tras 25 años de leal servicio, nos ha dado su último adios, y ha habido que sacarla de su placentero cubículo acuoso.
Una vez montado el andamio, en el cual hemos colocado unas poleas, comenzamos a izar la bomba, que pese a lo reducido de su tamaño, al ser de acero pesaba un quintal.. Maña y fuerza hicieron el resto, hasta que la bombita decidió salir, 50 metros (más más que menos) después. Al sacarla, esperábamos ciertos niveles de óxido y suciedad... pero extrajimos algo... distinto.
La apariencia de la máquina era igual que la de un cañón del siglo XVIII rescatado de un pecio de un galeón español. La carcasa exterior, totalmente oxidada, se caía trozos, con ese aspecto acartonado que posee el hierro vencido por la corrosión, con su color marrón anaranjado característico. Pues esa carcasa, ahora desaparecida, deja paso a ver el interior, bañado en aceite, con cierto olor que recuerda al petróleo. Pocas piezas de la misma han resistido el paso de los años, sin ningún tipo de mantenimiento, todo hay que decirlo.
Conservaremos la placa del modelo y las características que toda fábrica deja en sus máquinas.
Queda en paz, bombita, que bien nos has servido. Pondré fotos, si tengo oportunidad.
Hoy nos hemos reunido una "cuadrilla" familiar, para extraer la bomba que, durante la nada desdeñable tira de años contados en lustros (5 lustros para ser más exactos), nos ha extraído agua del pozo y ha llenado depósitos, piscinas, calmado nuestra sed, satisfecho nuestra higiene, y tantas otras cosas necesarias... el agua, ese líquido elemento tan esencial en nuestra existencia.
Pero claro, tras 25 años de leal servicio, nos ha dado su último adios, y ha habido que sacarla de su placentero cubículo acuoso.
Una vez montado el andamio, en el cual hemos colocado unas poleas, comenzamos a izar la bomba, que pese a lo reducido de su tamaño, al ser de acero pesaba un quintal.. Maña y fuerza hicieron el resto, hasta que la bombita decidió salir, 50 metros (más más que menos) después. Al sacarla, esperábamos ciertos niveles de óxido y suciedad... pero extrajimos algo... distinto.
La apariencia de la máquina era igual que la de un cañón del siglo XVIII rescatado de un pecio de un galeón español. La carcasa exterior, totalmente oxidada, se caía trozos, con ese aspecto acartonado que posee el hierro vencido por la corrosión, con su color marrón anaranjado característico. Pues esa carcasa, ahora desaparecida, deja paso a ver el interior, bañado en aceite, con cierto olor que recuerda al petróleo. Pocas piezas de la misma han resistido el paso de los años, sin ningún tipo de mantenimiento, todo hay que decirlo.
Conservaremos la placa del modelo y las características que toda fábrica deja en sus máquinas.
Queda en paz, bombita, que bien nos has servido. Pondré fotos, si tengo oportunidad.
viernes, 18 de enero de 2008
LA LENTITUD DE LAS NOTICIAS
Suelo querer estar a l corriente de las cosas. Pero a veces me entero excesivamente tarde. En ocasiones puede ser que no importe tanto, pero en otras puede que se pasen las oportunidades.
En esta ocasión, no se ha pasado la oportunidad de nada, pero me ha dado coraje.
Escuchando la radio el otro día me enteré de una noticia sobre un estudio sobre la esquizofrenia. Me puse manos a la obra (en este caso la obra es un artículo) y conseguí localizarla. Está en inglés, y como yo de ese idioma ni jota, pues me quedo con las ganas de entrar más en profundidad hasta que de alguna forma consiga traducirlo.
Básicamente, el estudio viene a decir que no hay que buscar un "gen" de la esquizofrenia. Que todos somos potencialmente esquizofrénicos, la diferencia la marca quienes pueden separar lo real de lo irreal, lo que existe de lo que se imagina.
Los autores de este artículo tan interesante son Víctor Peralta y Manuel J. Cuesta, que ejercen como médicos y psiquiatras en el Hospital Virgen del Camino de Pamplona. El artículo es del año 2005, por eso lo de la lentitud. Pero, al fin y al cabo, aquí está. Desentrañando un poco más lo que han llamado "factor esquizofrénico", presente también en la población general y sana, oculto como "rasgos de personalidad".
Añaden, además, que el 20% de la población ha padecido síntomas de esquizofrenia aislados en algún momento de su vida.
Para los que quieran saber algo más, ellos lo explican mejor en:
http://noticias.ya.com/local/navarra/21/11/2007/factor-esquizofrenico-personas.html
http://www.diariodenoticias.com/ediciones/2007/11/21/sociedad/navarra/d21nav9.1071047.php
http://www.ribaforadaes.com/estudio+sobre+la+esquizofrenia+realizado+Hospital+Virgen+del+Camino
http://www.soitu.es/soitu/2007/11/20/info/1195563972_715784.html
En esta ocasión, no se ha pasado la oportunidad de nada, pero me ha dado coraje.
Escuchando la radio el otro día me enteré de una noticia sobre un estudio sobre la esquizofrenia. Me puse manos a la obra (en este caso la obra es un artículo) y conseguí localizarla. Está en inglés, y como yo de ese idioma ni jota, pues me quedo con las ganas de entrar más en profundidad hasta que de alguna forma consiga traducirlo.
Básicamente, el estudio viene a decir que no hay que buscar un "gen" de la esquizofrenia. Que todos somos potencialmente esquizofrénicos, la diferencia la marca quienes pueden separar lo real de lo irreal, lo que existe de lo que se imagina.
Los autores de este artículo tan interesante son Víctor Peralta y Manuel J. Cuesta, que ejercen como médicos y psiquiatras en el Hospital Virgen del Camino de Pamplona. El artículo es del año 2005, por eso lo de la lentitud. Pero, al fin y al cabo, aquí está. Desentrañando un poco más lo que han llamado "factor esquizofrénico", presente también en la población general y sana, oculto como "rasgos de personalidad".
Añaden, además, que el 20% de la población ha padecido síntomas de esquizofrenia aislados en algún momento de su vida.
Para los que quieran saber algo más, ellos lo explican mejor en:
http://noticias.ya.com/local/navarra/21/11/2007/factor-esquizofrenico-personas.html
http://www.diariodenoticias.com/ediciones/2007/11/21/sociedad/navarra/d21nav9.1071047.php
http://www.ribaforadaes.com/estudio+sobre+la+esquizofrenia+realizado+Hospital+Virgen+del+Camino
http://www.soitu.es/soitu/2007/11/20/info/1195563972_715784.html
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psiquiatria
martes, 15 de enero de 2008
HUMOR URGENTE
¿Qué sería de la vida sin sentido del humor? En España, nada en absoluto. Aquí hacemos chistes de todo, incluidas las catástrofes más bestiales (salvo el 11M, que nos tocó muy hondo).
Tenemos chistes de abogados, informáticos, matemáticos y por suspueto de médicos.
Los hay largos, cortos, surrealistas e inteligentes. Para todos los gustos, vamos.
Nos es tan común el humor, que a veces es imposible separar la realidad de un buen/mal chiste.
"Un señor va al médico, pues le ha atropellado un coche.
El médico quiere hacerle unas radiografías, y quiere saber qué ha de pedir, por lo que le pregunta al pobre señor:
- Y dígame... ¿Dónde se ha dado el golpe?
- Pues en la misma puerta de casa."
¿Ficción? ¡No! Sucedió una noche de diciembre en el servicio de urgencias.
Y es que a veces las palabras guardan celosamente su doble sentido.
Tenemos chistes de abogados, informáticos, matemáticos y por suspueto de médicos.
Los hay largos, cortos, surrealistas e inteligentes. Para todos los gustos, vamos.
Nos es tan común el humor, que a veces es imposible separar la realidad de un buen/mal chiste.
"Un señor va al médico, pues le ha atropellado un coche.
El médico quiere hacerle unas radiografías, y quiere saber qué ha de pedir, por lo que le pregunta al pobre señor:
- Y dígame... ¿Dónde se ha dado el golpe?
- Pues en la misma puerta de casa."
¿Ficción? ¡No! Sucedió una noche de diciembre en el servicio de urgencias.
Y es que a veces las palabras guardan celosamente su doble sentido.
jueves, 10 de enero de 2008
LA DOCTRINA CATÓLICA
Me gusta escuchar la radio. Suele ser bastante más interesante que la televisión, y hay menos anuncios.
La otra noche, estábamos en el coche mi novia y yo, cuando haciendo zaping radiofónico leemos en el RDS (eso que salen letras en el dial de la radio y te indica el nombre de la cadena, te felicita las navidades y esas cosas) "Radio católica". Me quedé atónito...
Pensarán ustedes, lectores de estas líneas, que si existe una radio en Andalucía que se llama "olé", como el antiguo buscador de internet, ¿por qué no iba a existir una radio para el catolicismo?. Y estoy de acuerdo. Pero mi grado de "atonicidad" fue por lo que allí se escuchaba.
Bien saben la mayoría de ustedes que la doctrina católica no ve con buenos ojos eso del divorcio. Lo que yo no sabía es hasta qué punto, pues la oradora que se escuchaba pronunciaba un discurso en una especie de miting político en contra de la ley del divorcio, del aborto y esas cosas (al menos eso supongo por el contexto), y va y suelta la siguiente frase (de verdad de la buena que es auténtica):
- Por eso le pido a Dios que me deje viuda.
...
La gente se queja de que Dios no escucha... pues teniendo en cuenta que el año pasado hubo más de 19000 divorcios, no hace otra cosa que demostrar esa omnisciencia de la que tanto presume la iglesia. Que matar no deja matar... pero desearlo... ¿no es pecado?
Por eso salgo con mi novia. Entre otras muchas cosas, es atea.
La otra noche, estábamos en el coche mi novia y yo, cuando haciendo zaping radiofónico leemos en el RDS (eso que salen letras en el dial de la radio y te indica el nombre de la cadena, te felicita las navidades y esas cosas) "Radio católica". Me quedé atónito...
Pensarán ustedes, lectores de estas líneas, que si existe una radio en Andalucía que se llama "olé", como el antiguo buscador de internet, ¿por qué no iba a existir una radio para el catolicismo?. Y estoy de acuerdo. Pero mi grado de "atonicidad" fue por lo que allí se escuchaba.
Bien saben la mayoría de ustedes que la doctrina católica no ve con buenos ojos eso del divorcio. Lo que yo no sabía es hasta qué punto, pues la oradora que se escuchaba pronunciaba un discurso en una especie de miting político en contra de la ley del divorcio, del aborto y esas cosas (al menos eso supongo por el contexto), y va y suelta la siguiente frase (de verdad de la buena que es auténtica):
- Por eso le pido a Dios que me deje viuda.
...
La gente se queja de que Dios no escucha... pues teniendo en cuenta que el año pasado hubo más de 19000 divorcios, no hace otra cosa que demostrar esa omnisciencia de la que tanto presume la iglesia. Que matar no deja matar... pero desearlo... ¿no es pecado?
Por eso salgo con mi novia. Entre otras muchas cosas, es atea.
viernes, 28 de diciembre de 2007
PARADOJAS RAZONABLES
Tengo un amigo con su correspondiente blog (http://aklimans.blogspot.com/) que de vez en cuando me saca unos "parecidos razonables" que dejan huella: desde comparar la sonrisa de Raphael el cantante con la del burro de Shrek, hasta una foto suya con sus amigos con una de "El resplandor", la película.
Esto a veces te da qué pensar y buscando en el baúl de los recuerdos, siempre con el permiso de Carina, me he encontrado con una "paradoja razonable". Intentaré explicarme mejor. A veces es inevitable comparar dos cosas distintas y hacer una semejanza (la Gestalt dice algo al respecto, seguro)... pero... ¿y cuando comparas dos cosas en teoría iguales y te resulta COMPLICADO encontrar en qué se parecen? Eso ocurre con las series "de médicos" y que encima están "basadas en la realidad". Y si ya comparamos a los señores de EEUU con la sanidad real española, ni te cuento. Pongamos ejemplos.
En la serie "Urgencias", entra alguien empujando velozmente una camilla por la puerta, vestido con un uniforme oscuro más parecido al de un bombero que a un profesional sanitario de los que conocemos por aquí (estas señoras y señores uniformados de esta guisa por aquellas tierras son llamados "paramédicos") y gritando algo así como "varón de raza blanca 26 años encontrado en la calle con pérdida de conocimiento tesión de 12-6...". Todo esto sin signos de puntuación y en plan anuncio de "micromachines".
Aún no ha terminado de hablar y hay un médico del hospital con pinta de modelo de Emidio Tucci (si no preguntádselo a Jorgito Clooney) al lado del enfermo y, tras un rápido vistazo al careto del infeliz encamillado, suelta el diagnóstico: "tiene un síndrome extrapiramidal generalizado cuando el folículo aún no ha cicatrizado" (o algo así igual de rimbombante). Todo ello ocurre mientras va dando órdenes cuasimilitares como "llevadlo a la sala 2 ¡rápido!" y un enfermero por detrás ya está cargando una jeringuilla con algo mientras el enfermo es dirigido inmediatamente a la ya famosa "sala 2", más parecido a un quirófano que a una sala de urgencias.
Aún me estoy preguntando yo por lo del uniforme del paramédico (siempre mujer, negro o hispano) cuando, sin saber cómo, en la "sala 2" hay un equipo humano quirúrgico entero, desplegando JUSTO el material necesario para la intervención. Por supuesto, el chaval se "para", es decir, aparece en el aparatiro que hace "pin-pin-pin" un pitido continuo y una raya verde plana (señal inequívoca de que su corazón se ha detenido, o sea, que se muere... aunque no comprueban si en el arrechucho se ha soltado un cable...). Aún no ha pedido el médico las palas del desfibrilador (esas cosas que les ponen en el pecho y les pega al señor que se muere felizmente en la camilla un calambrazo que lo deja tieso), cuando alguien ya se las ha acercado. Dos meneos cardíacos (me niego a llamarlo masaje) y dos chispazos después, dicen "déjalo... se ha ido" y ante la rabia del médico que grita "NO!!!! AUN ES JOVEN", le sigue meneando cardíacamente hasta que el aparato, en un volumen feliz y jovial, vuelve a hacer "pin", y todos se dan palmaditas y se felicitan mutuamente.
Fuera, se le informa a la familia: "se pondrá bien".
Si tenéis curiosidad, observad el reloj. Esta escena, en teoría en tiempo real, no ha durado más de 5 minutos.
Volvamos al mundo real, España, Servicio Andaluz de Salud.
Llega la ambulancia. Todo los porfesionales, con la oreja bien agudizada, la escucha llegar.
- "Vaya tela. Otro. A ver cuando nos dejan descansar". Mientras, continúan contándose lo que la vecina, Conchi, le dijo a su hijo para que su padre se pusiera contento con las notas, porque es un chico muy inteligente y bueno, aunque a veces se le cruzan los cables, y claro, le pega a su compañero, quema al gato, rompe la vajilla, amenaza a la abuela.... cosas de chavales.
Entra un señor con pérdida de conciencia. Ahora se encuentra bien. Mientras el administrativo toma los datos, se valora a la persona. Y se le pregunta al acompañante
- ¿y que le pasa?
- que se ha caido en la calle.
- pero... se ha mareado y se ha caido... o se ha tropezado.
- Pues no se... yo lo encontré así. Eso sí. tenía el azúcar baja, y le hemos puesto X (por abreviar).
- Ajá. ¿Y cuanto tiene ahora?
-Pues no se.
-MANOLIIIIIIIIIII... AVISA AL MÉDICO, QUE ESTÁ COMIENDO.
Manoli, que está en la otra punta del hospital, contesta.
- VOOOOOOOOOOYYYYY.
y empieza todo...
Llega el médico, aún masticando, y suelta:
- A ver... hazme un completo. Y le coges un suero y le pones un "tal" y un "cual"
La gente lo mira mal, pero lo que quiere decir el hombre es que se le haga un análisis de sangre completito, con su azúcar, sus plaquetas... vamos... todos los perejiles. Y se le pone el famoso "goteo".
La familia, preocupada, le pregunta al médico "¿qué le pasa doctor?". El médico, muy digno, se encoge de hombros y dice la verdad: "no lo se todavía".
La familia indignada, se enfada "¿cómo que no lo sabe? ¡pues vaya! ¡Usted es el médico! que no lo sepa yo, que no tengo estudios, pues bueno... pero un médico... ains, ains... cómo está la sanidad española".
Después de esperar no menos de 2 horas a que lleguen los análisis, la familia desespera. Y monta en cólera "Esto es intolerable". Normalmente no dicen palabras polisílabas, y sí muchas terminadas en "...ón"... pero bueno... dejémoslo así, que es más fino.
Se avisa a la fmailia, que pase a consulta. Una vez frente al médico, no hay problemas, todo son bonanzas. "señora, los análisis y las pruebas de su marido están bien. Posiblemente sólo sea una simple bajada de tensión. Como perdió el conocimiento, lo dejaremos 24 horas en observación, y si todo va bien le daremos el alta".
Pasa el hombre a observación. La familia muy contenta, a veces parece que más porque lo ingresan un rato que porque no le pase nada importante... porque cuando le dan el alta, suelen aparecer frases del tipo "pues como le vuelva a pasar en casa, le denuncio". Y es que en la medicina española, la gente SABE que en las Facultades y Escuelas nos dan a los sanitarios clases de PRECOGNICIÓN, sobre todo desde la publicación de Harry Potter.
Mientras, la sufrida persona, más conocida por "paciente con (léase la enfermedad que sea)" lleva no menos de 5 horas aguantando en una camilla dura como una piedra las idas y venidas de gentes con batas blancas, mirando sus intimidades como el que mira el escaparate de la tienda de la esquina, y soportando los gritos de los familiares y sus "sugerencias" de "quéjate ahora, jolín, o no te echan cuenta" y cosas por el estilo. Sí... no es extraño que se le llamen "pacientes".
En fin... Creo que se deberían hacer entregas de esto, pues este batiburrillo no se entiende bien. Para conocer un poco la realidad, hay que ponerse del lado del "paciente" y también del lado del sanitario. Se verán por separado en próximos episodios, además de un especial "comparativa sexual de Anatomía de Grey", o de "cómo ligar con el chico/a de tus sueños con penetrante olor a vómito".
Saludos, y no enferméis...
Esto a veces te da qué pensar y buscando en el baúl de los recuerdos, siempre con el permiso de Carina, me he encontrado con una "paradoja razonable". Intentaré explicarme mejor. A veces es inevitable comparar dos cosas distintas y hacer una semejanza (la Gestalt dice algo al respecto, seguro)... pero... ¿y cuando comparas dos cosas en teoría iguales y te resulta COMPLICADO encontrar en qué se parecen? Eso ocurre con las series "de médicos" y que encima están "basadas en la realidad". Y si ya comparamos a los señores de EEUU con la sanidad real española, ni te cuento. Pongamos ejemplos.
En la serie "Urgencias", entra alguien empujando velozmente una camilla por la puerta, vestido con un uniforme oscuro más parecido al de un bombero que a un profesional sanitario de los que conocemos por aquí (estas señoras y señores uniformados de esta guisa por aquellas tierras son llamados "paramédicos") y gritando algo así como "varón de raza blanca 26 años encontrado en la calle con pérdida de conocimiento tesión de 12-6...". Todo esto sin signos de puntuación y en plan anuncio de "micromachines".
Aún no ha terminado de hablar y hay un médico del hospital con pinta de modelo de Emidio Tucci (si no preguntádselo a Jorgito Clooney) al lado del enfermo y, tras un rápido vistazo al careto del infeliz encamillado, suelta el diagnóstico: "tiene un síndrome extrapiramidal generalizado cuando el folículo aún no ha cicatrizado" (o algo así igual de rimbombante). Todo ello ocurre mientras va dando órdenes cuasimilitares como "llevadlo a la sala 2 ¡rápido!" y un enfermero por detrás ya está cargando una jeringuilla con algo mientras el enfermo es dirigido inmediatamente a la ya famosa "sala 2", más parecido a un quirófano que a una sala de urgencias.
Aún me estoy preguntando yo por lo del uniforme del paramédico (siempre mujer, negro o hispano) cuando, sin saber cómo, en la "sala 2" hay un equipo humano quirúrgico entero, desplegando JUSTO el material necesario para la intervención. Por supuesto, el chaval se "para", es decir, aparece en el aparatiro que hace "pin-pin-pin" un pitido continuo y una raya verde plana (señal inequívoca de que su corazón se ha detenido, o sea, que se muere... aunque no comprueban si en el arrechucho se ha soltado un cable...). Aún no ha pedido el médico las palas del desfibrilador (esas cosas que les ponen en el pecho y les pega al señor que se muere felizmente en la camilla un calambrazo que lo deja tieso), cuando alguien ya se las ha acercado. Dos meneos cardíacos (me niego a llamarlo masaje) y dos chispazos después, dicen "déjalo... se ha ido" y ante la rabia del médico que grita "NO!!!! AUN ES JOVEN", le sigue meneando cardíacamente hasta que el aparato, en un volumen feliz y jovial, vuelve a hacer "pin", y todos se dan palmaditas y se felicitan mutuamente.
Fuera, se le informa a la familia: "se pondrá bien".
Si tenéis curiosidad, observad el reloj. Esta escena, en teoría en tiempo real, no ha durado más de 5 minutos.
Volvamos al mundo real, España, Servicio Andaluz de Salud.
Llega la ambulancia. Todo los porfesionales, con la oreja bien agudizada, la escucha llegar.
- "Vaya tela. Otro. A ver cuando nos dejan descansar". Mientras, continúan contándose lo que la vecina, Conchi, le dijo a su hijo para que su padre se pusiera contento con las notas, porque es un chico muy inteligente y bueno, aunque a veces se le cruzan los cables, y claro, le pega a su compañero, quema al gato, rompe la vajilla, amenaza a la abuela.... cosas de chavales.
Entra un señor con pérdida de conciencia. Ahora se encuentra bien. Mientras el administrativo toma los datos, se valora a la persona. Y se le pregunta al acompañante
- ¿y que le pasa?
- que se ha caido en la calle.
- pero... se ha mareado y se ha caido... o se ha tropezado.
- Pues no se... yo lo encontré así. Eso sí. tenía el azúcar baja, y le hemos puesto X (por abreviar).
- Ajá. ¿Y cuanto tiene ahora?
-Pues no se.
-MANOLIIIIIIIIIII... AVISA AL MÉDICO, QUE ESTÁ COMIENDO.
Manoli, que está en la otra punta del hospital, contesta.
- VOOOOOOOOOOYYYYY.
y empieza todo...
Llega el médico, aún masticando, y suelta:
- A ver... hazme un completo. Y le coges un suero y le pones un "tal" y un "cual"
La gente lo mira mal, pero lo que quiere decir el hombre es que se le haga un análisis de sangre completito, con su azúcar, sus plaquetas... vamos... todos los perejiles. Y se le pone el famoso "goteo".
La familia, preocupada, le pregunta al médico "¿qué le pasa doctor?". El médico, muy digno, se encoge de hombros y dice la verdad: "no lo se todavía".
La familia indignada, se enfada "¿cómo que no lo sabe? ¡pues vaya! ¡Usted es el médico! que no lo sepa yo, que no tengo estudios, pues bueno... pero un médico... ains, ains... cómo está la sanidad española".
Después de esperar no menos de 2 horas a que lleguen los análisis, la familia desespera. Y monta en cólera "Esto es intolerable". Normalmente no dicen palabras polisílabas, y sí muchas terminadas en "...ón"... pero bueno... dejémoslo así, que es más fino.
Se avisa a la fmailia, que pase a consulta. Una vez frente al médico, no hay problemas, todo son bonanzas. "señora, los análisis y las pruebas de su marido están bien. Posiblemente sólo sea una simple bajada de tensión. Como perdió el conocimiento, lo dejaremos 24 horas en observación, y si todo va bien le daremos el alta".
Pasa el hombre a observación. La familia muy contenta, a veces parece que más porque lo ingresan un rato que porque no le pase nada importante... porque cuando le dan el alta, suelen aparecer frases del tipo "pues como le vuelva a pasar en casa, le denuncio". Y es que en la medicina española, la gente SABE que en las Facultades y Escuelas nos dan a los sanitarios clases de PRECOGNICIÓN, sobre todo desde la publicación de Harry Potter.
Mientras, la sufrida persona, más conocida por "paciente con (léase la enfermedad que sea)" lleva no menos de 5 horas aguantando en una camilla dura como una piedra las idas y venidas de gentes con batas blancas, mirando sus intimidades como el que mira el escaparate de la tienda de la esquina, y soportando los gritos de los familiares y sus "sugerencias" de "quéjate ahora, jolín, o no te echan cuenta" y cosas por el estilo. Sí... no es extraño que se le llamen "pacientes".
En fin... Creo que se deberían hacer entregas de esto, pues este batiburrillo no se entiende bien. Para conocer un poco la realidad, hay que ponerse del lado del "paciente" y también del lado del sanitario. Se verán por separado en próximos episodios, además de un especial "comparativa sexual de Anatomía de Grey", o de "cómo ligar con el chico/a de tus sueños con penetrante olor a vómito".
Saludos, y no enferméis...
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viernes, 21 de diciembre de 2007
THEME HOSPITAL
Hace tiempo que no escribo, entre otras cosas porque no había tema que me mereciese tal atención como el que sigue.
Actualmente trabajo en un centro sanitario, cuyo nombre no voy a decir, en un servicio de urgencias. Es innegable que la gente se pone enferma. Además, con las enfermedades más variopintas, niños incluidos, aleccionado por los padres para enseñarle a la señora doctora lo bien que tose el niño: "a ver, fulanito, tose a esta señora, para que vea cómo toses" (frase verídica).
Lo que resulta extraño es ver cómo la gente se pone de acuerdo para acudir al servicio con los mismos síntomas o patologías (enfermedades para los amigos).
Es por esto que, en ocasiones (bastante frecuentes) aparecen loq ue yo he denominado "días temáticos": Hay días en que la gente acude por problemas de escozor de ojos, otro por una cosa que se llama arritmia auricular, otras por caidas y traumatismos, ayer fue el día de los niños...
Esto hace que me pregunte: "hoy estoy de guardia de noche... ¿sobre qué tema trataremos hoy?". Porque, a veces, más que a unas urgencias, parece que acudo a un simposio sobre determinadas enfermedades... señores de los laboratorios, aprendan, que la ciudadanía lo hace mejor y ellos improvisan.
Actualmente trabajo en un centro sanitario, cuyo nombre no voy a decir, en un servicio de urgencias. Es innegable que la gente se pone enferma. Además, con las enfermedades más variopintas, niños incluidos, aleccionado por los padres para enseñarle a la señora doctora lo bien que tose el niño: "a ver, fulanito, tose a esta señora, para que vea cómo toses" (frase verídica).
Lo que resulta extraño es ver cómo la gente se pone de acuerdo para acudir al servicio con los mismos síntomas o patologías (enfermedades para los amigos).
Es por esto que, en ocasiones (bastante frecuentes) aparecen loq ue yo he denominado "días temáticos": Hay días en que la gente acude por problemas de escozor de ojos, otro por una cosa que se llama arritmia auricular, otras por caidas y traumatismos, ayer fue el día de los niños...
Esto hace que me pregunte: "hoy estoy de guardia de noche... ¿sobre qué tema trataremos hoy?". Porque, a veces, más que a unas urgencias, parece que acudo a un simposio sobre determinadas enfermedades... señores de los laboratorios, aprendan, que la ciudadanía lo hace mejor y ellos improvisan.
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